Por Alberto
- ¿Ella?
-Me quiero matar…
No podía acomodar mis palabras.
Me sentía un hombre perdido.
Entre tantos parques y…
Jamás la voy a olvidar.
Clara no podría hacerme olvidar a la mujer que amo.
Sé que nadie puede reemplazarla.
-Te hubiese lastimado.
Dije, como excusa.
Clara estaba callada.
En ese momento se acercó Ricardito, para decir que se estaba divirtiendo, ajeno de mis sentimientos y de lo que estuve a punto de hacer con su madre.
La tarde estaba llegando a su fin, peor aún no hacía