Por Alice
Mirta me acompañaba y me sostenía, también me contenían Victoria y Gustavo.
Mis padres evitaban preguntarme cómo me sentía, pero mi hermanita no tenía demasiado filtro, lo nombraba muchas veces, aunque con bronca, ella entendió perfectamente la situación y a su manera, también me apoyaba.
Yo estaba muy mal, aunque intentaba disimularlo, mil veces me quise morir, hubo días en que me encerraba a llorar en el baño de mi casa y hasta lo hice en el baño de mi oficina.
Amaba a Alberto, lo