Por Alberto.
Nombré a mi esposa, no puedo ser tan imbécil.
Claro que rápidamente dije que era mi socia, en realidad lo es.
Yo no la veo de otra manera, porque Vivián es una socia, un estorbo, un clavo en mi zapato.
Traté de minimizar el nombre de Vivián y luego cambié de tema.
El aire estaba un poco tenso, pero luego se disipó y todo pareció volver a la normalidad.
La armonía de siempre siguió su curso.
Mientras tanto yo estaba pensando que tenía que apurar todos los documentos falsos para pode