René Chapman, minutos antes del juicio.
Las horas de la madrugada pasaron particularmente rápidas y apena si su tuve ocasión de finiquitar los detalles del documento de relación contractual con Ivette Russell.
—¿Aquí está todo? —preguntó la mujer, sosteniendo los papeles en su mano.
—Si, es una formalidad. Pero te aconsejo que lo leas.
No voy a mentir: disfruté de la vista que me daban sus largas pestañas, mientras leía con detenimiento el documento que acaba de entregarle.
Desde que estaba baj