René Chapman
No sé si me ha dado más coraje que me haya mentido todo este tiempo o que se pusiera a llorar cuando la confronté diciéndole la verdad.
—Mi hombre de confianza, quien estuvo conmigo por más de diez años, fue despedido por no advertir a un recadista. ¿Crees que alguno de los nuevos empleados se arriesgaría a dejar pasar por alto algo así?
—¡Esto es insólito! —vociferó.
—¿Insólito? —me burlé—. Insólito es que creas que puedes mentirme a la cara, así como así.
A estas alturas, ya sost