La expresión de sorpresa de su hermana era evidente, no esperaba una visita tan repentina.
No era sólo Samanta, era la bebé y Lucas.
- Lucas deseaba ver a tu amigo Ariel y yo necesitaba hablar contigo en persona.- la bebé le estiraba los brazos con sus mejillas sonrojadas.
- Es tu casa, no tienes que dar explicaciones.- cargó a su sobrina y se la comió a besos.- Está cada día más exquisita.-
- Es preciosa y se comporta muy bien.-
- ¿ Daniel sabe que viajaste hasta aquí?-
- Sí, le envié un mensa