Samanta se sobresaltó por el movimiento, descubriría lo que llevaba bajo esa bata y ahora se arrepentía de como se vistió.
- Dan… espera…- la bata se abrió sin poner resistencia, trató de taparse con un brazo el pecho.- ¡No mires!- no quería que viera su ropa interior.
- Si me lo dices así, tendré más curiosidad.- sus ojos brillaron con lujuria.
Samanta se paro y se apoyo en el escritorio.
- ¡ No pienses mal…- dejó caer su brazo con el pecho acelerado.- Pensé te gust