Mundo ficciónIniciar sesiónNo puedo quejarme, Chantal me deja con un masaje relajante que me deja dormida por algunas horas y cuando despierto, ella ya ha traído todo para dejarme radiante y también a mi hijo.
Mientras Alondra conversan sobre el plan para poder ir hasta la reunión y no morir en el intento, yo me tomo fotografías con mi hermoso hijo gracias a la ayuda de Chantal.— No me veo terrible. — digo mirando las fotos que nos ha tomado.— Jamás






