Rafael salió de allí lanzando chispas. Ella ni siquiera se había inmutado, lo besó, lo hizo justo de la misma manera en la que lo besaba a él.
Su cabeza no paraba de recordar eso… ni siquiera lo intentaba, ni siquiera luchaba.
Él se detuvo, su cuerpo estaba completamente rígido, sus manos apretadas con fuerza formando un puño.
Quería devolverse, quería volver y golpear al hombre que había puesto sus labios sobre los de ella. No obstante, las palabras de ella llegaron como una ráfaga de vient