Abigail miró a Max sin comprender. Y aunque de alguna forma esa era una salida rápida, una salida fácil a la situación. Estaba completamente segura de que era la peor de las ideas.
—Max ¿Qué haces aquí? —cuestionó ella—. ¿Puedes esperarme en la casa?
—No Abigail, vi que estaba mi cuñado, quise saludarlo —comentó con desdén—. Solo que escuché la pregunta que te hizo, sobre Gabriel… pero quiero saber ¿Por qué cuñado tienes curiosidad sobre Gabriel?
—Como bien dices, es solo curiosidad —respond