El aviso no llegó con amenazas,llegó con educación, con ese tono pulcro que usan quienes saben que el verdadero daño no necesita levantar la voz.
Ziara lo leyó tres veces antes de cerrar el correo, no porque no lo entendiera, sino porque entendía demasiado bien lo que significaba, las palabras estaban medidas, legales, casi amables...Revisión de cumplimiento, ajustes preventivos y observaciones heredadas, nada era falso,nada era casual.
El poder, cuando se siente cuestionado, no ataca de frente