Capítulo 82.
En ese momento Amelia contiene una sonrisa y Catalina y Amelia se voltean a ver completamente complacidas.
— Me imaginé— Dice Catalina al mismo tiempo que vuelve a meter en su bolso la mano y saca otro cheque más.— Mira, ten, te voy a dar el doble solamente porque fuiste sincera.
Aitana toma el segundo cheque con una sonrisa.
— Llévate a tu padre, sean felices y olvídense de los Pacheco. ¿Te resolveré la vida? Sí. Estos dos cheques realmente lo harán.
En ese momento Aitana sonríe y los pone justo frente a su rostro. Los observa de forma detenida.
— He luchado mucho en mi vida, he peleado por cada cosa que tengo…
— Sí, te mereces un hombre por el que no tengas que pelear—declara Catalina — Un hombre que no sea demasiado para ti, debes saber de dónde vienes, debes saber que los artesanos y todas esas criaturas que se dedican a hacer juguetitos con plastilina simplemente están en otro nivel, uno completamente diferente.
Aitana cierra las manos volviéndolas dos puños.
“Tranquila, si le