Capítulo 83.
La sala contenía el aliento. Una sola palabra podía destruirla… o liberarla.
La exposición mediática de este caso, no solo exponía su tribuna sino a justicia de un país completo.
Damián espera la aprobación del juez y presiona un botón.
En ese momento sale una fracción de vídeo donde Santiago acepta absolutamente todo.
— Sí— se escucha la voz de Santiago retumbar en las paredes y se mira su imagen clara. — Yo la soborné, la chantajeé con el vídeo una y otra vez. Yo quería que regresarla, manip