Trataba de enfocarme en el trabajo mientras las palabras de mi madre seguían retumbando en mi cabeza. "No pierdas a Firenze. Lucha por tu familia." Me aferré a esa idea con desesperación, convenciéndome de que todavía podía arreglar esto, de que si peleaba lo suficiente, si decía las palabras correctas, si hacía las promesas adecuadas, Firenze regresaría a mi lado. Lo que había hecho en el pasado, las mentiras, las traiciones, todo podía corregirse.
Pero cuando la vi llegar a mi oficina con eso