La mudanza al nuevo departamento fue paulatina. Primero un par de maletas, luego algunos libros, y finalmente, algunos de sus materiales de arte. Algunas noches, Firenze sentía la necesidad de regresar a su antiguo departamento; supongo que prefería tener privacidad para completar sus trabajos artísticos. Aunque la promesa de una familia había logrado que bajara sus defensas, algo dentro de ella, la sombra de un fracaso amoroso previo, la mantenía insegura. Eso fue lo que pensé inicialmente.
Un