Durante la semana, Firenze y yo nos volvimos a reunir para hablar de la propuesta de trabajo. Me comentó, de manera vaga, que necesitaba reunir una determinada suma de dinero en los próximos dos años para una inversión personal. No quiso entrar en detalles, pero imaginé que se trataba de adquirir su propio departamento y recuperar el espacio personal que tenía cuando la conocí.
Le propuse un cargo importante en mi empresa. Mucho del personal se fue con Adam, y ahora me quedaban pocas personas d