Daniel escuchó estas palabras llenas de insinuaciones, volteó a mirar a su acompañante y dijo sin expresión:
—En situaciones que no violen la ley, naturalmente la consentiré sin límites.
Ulises escuchó, y antes de que pudiera continuar, oyó a Daniel añadir:
—Señor Bustamante, si tiene algo que decir, dígalo directamente. No es necesario que me hable con rodeos. Además de ser socios comerciales, nuestros mayores también tienen una amistad, no hay necesidad de tantas vueltas.
Ulises al escuchar es