Al escuchar esto, Aurelio respondió:
—Ahora la situación es diferente, del lado de Isabella...
Aurelio seguía hablando, pero Celeste recibió una llamada de Ulises.
Cambió la línea y Ulises fue directo al grano:
—Mamá dice que vengas a almorzar, tenemos visitas.
—No voy, ¿no te dije esta mañana cuando salí? —respondió Celeste.
—Es para una cita a ciegas —dijo Ulises.
Celeste:
—¡Entonces menos voy!
—Haz lo que quieras, solo te estoy avisando —dijo Ulises, y después preguntó:
—¿Cómo está Marisela?