Detrás, los dos guardaespaldas ya los habían alcanzado.
Un guardaespaldas abrió la puerta del carro para rescatar a la persona, el otro fue a atrapar al criminal. El hombre vio que las cosas no iban bien y cuando la puerta fue abierta desde afuera, directamente pateó con la esquina de su ropa.
El guardaespaldas se agachó para esquivar y los dos empezaron a pelear.
Como estaban cerca de la baranda, el espacio era limitado y no podían desplegar bien sus puños y patadas. En unos pocos movimientos n