Justo cuando terminó la presentación del proyecto y era el turno de cada grupo para dar sus opiniones, Ulises bajó el teléfono y comenzó a escuchar atentamente.
Esta reunión duró bastante tiempo, y cuando estaba a punto de terminar ya eran las doce y diez.
El secretario ya se había ido antes porque Marisela lo había contactado para recoger la comida.
Después de colocar el termo en la sala interna de la oficina del presidente, el secretario regresó a la sala de reuniones.
La reunión terminó, Ulis