Era un mensaje del abogado sobre el juicio de mañana, preguntándole si iba a representar al señor Cárdenas en la corte.
Aurelio inmediatamente se quedó paralizado.
Mañana, segunda vez, definitivamente ganar...
¿Acaso el señor Cárdenas se refería a...?
—Aurelio, ¿qué pasa? —al escucharlo hablar a medias, el mayordomo preguntó confundido.
—No, no es nada... —se apresuró a decir Aurelio.
—Ya me acordé, ese documento como la primera negociación falló entonces se canceló, lo puse en el rincón más esc