Isabella confirmó, y luego sonrió diciendo:
—Entre más rápido mejor, el adelanto ya está pagado, en cuanto al límite del pago final, eso depende de qué tan rápido actúen.
El otro entendió, y luego colgó el teléfono.
Isabella bajó el celular y resopló fríamente un par de veces.
Marisela, Marisela, no me culpes por ser despiadada, ¿quién te manda a interponerte en mi futura vida feliz?
Solo si desapareces completamente podré estar tranquila~
Pero bueno, te lo mereces, ¿quién te mandó a quitarme a