Capítulo 462
—Pero bueno, no es seguro que la señorita Undurraga vaya a voltearte a ver, con esa boca tan venenosa que tienes, ya ahuyentaste a todas las mujeres, ¿no te vas a quedar solterón de por vida?

Del otro lado se hizo un silencio total, y después colgó la llamada completamente molesto.

Germán se echó a reír a carcajadas, sintiendo que por fin había logrado desquitarse, y luego se quedó viendo hacia el techo, realmente estaba muy aburrido.

Pero... tampoco tenía ánimos de irse de fiesta nocturna, cara
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