Hoy era viernes, mañana sería sábado.
El fin de semana pasado él había bromeado y jugado a propósito, Marisela se lo había tomado en serio, y realmente se preparaba para cocinarle.
Sus labios se curvaron en una sonrisa que ni él mismo notó, abrió la conversación para responderle.
En ese momento, en el supermercado.
Marisela escuchó el sonido de notificación de su teléfono, lo tomó para ver, pero eso la puso en un dilema.
【Como quieras, comeré lo que sea que hagas.】
Marisela se detuvo, frunciendo