Perdida y sin rumbo, regresó absorta a su oficina. Quiso desahogarse con Celeste, pero finalmente borró lo que había escrito.
No podía involucrar a otros en su desgracia. Celeste era muy leal, pero el Grupo Bustamante también tenía que colaborar con el Grupo Cárdenas.
No podía poner a Celeste en una situación difícil entre la empresa y su casa por su culpa, así que tendría que tragarse sola sus amarguras.
Además, nunca había pensado en depender de otro hombre para enfrentar a Lorenzo. Primero, s