—Todo lo puedo explicar, te lo ruego, escúchame... —su voz se volvió humilde, y ya no luchó agresivamente.
—Todo el daño que te causé antes no fue intencional, nunca pensé en lastimarte deliberadamente.
—Las ampollas de la quemadura, eso lo hizo Isabella, no fui yo.
—La fractura del coxis... eso también fue ella, me incitó, fue por accidente que te dejé caer y te empujé...
—En el caso del envenenamiento por gas, no me di cuenta de que era una fuga de gas, sabes que normalmente no entro a la coci