Si se preocupaba tanto por la señora, ¿por qué se enredaba con otra mujer y hasta la traía a casa?
Ordenó la comida, pero Aurelio fue precavido y dijo que era de parte de los Cárdenas, no del señor Cárdenas, temiendo que la señora la tirara directamente al inodoro.
En el hospital.
Marisela comió la comida nutritiva enviada por los Cárdenas, seguramente idea de Eduardo.
Pero frunció el ceño, ¿acaso Lorenzo le había contado sobre su hospitalización?
Sin embargo, no había recibido ningún mensaje de