[De lo contrario pensarán que mi asistente no tiene una buena ética profesional.]
Aurelio pensó: "Ja, ja, ja... ¿No cree que esa explicación suena más a excusas poco convincentes?"
Pero siendo un simple empleado, solo podía quejarse internamente, sin atreverse a contradecir.
El auto avanzaba a velocidad constante. Marisela miraba de lado el paisaje a través de la ventana, sin querer preguntar por qué Lorenzo sabía su hora de alta, y menos aún por qué había venido a recogerla.
De todos modos, la