Celeste leyó la nota con detenimiento. Los ingredientes estaban clasificados según su nivel de aceptabilidad para Lorenzo, siendo cinco estrellas la categoría menos favorable. En la lista, se podía ver que las vísceras eran totalmente inaceptables para él, y también otros alimentos que le resultaban demasiado picantes, como el ajo...
Celeste miró el papel lleno de anotaciones y se quedó desconcertada. No podía creer que hubiera una persona que llegara a odiar las naranjas y las uvas. Con tantas