La cara de Samuel se ensombreció al escucharlo:
—¡Esa estúpida solo piensa en cosas irrealistas!
No podía sobornar a Celeste, porque ella estaba muy enamorada de Lorenzo y arriesgaría todo por Lorenzo.
Con la misma lógica, si ella odiaba a Lorenzo, ¡se arriesgaría también todo para destruirlo!
¡Tenía que hacer que Celeste se convirtiera en un cuchillo que podría usar a su antojo!
***
En la sala de estar, Celeste estaba sentada en el sofá, respondiendo mensajes al guionista.
Lorenzo entró en ese