—¿Te atreves a mostrárselo a él? —exclamó Lorenzo mientras apretaba con fuerza la barbilla de la joven. Sus ojos fríos reflejaban una feroz posesividad.
¿Qué se suponía que ella quería mostrarle…? Celeste se quedó confundida.
Tras unos segundos, entendió a qué se refería y bajó la mirada, dándose cuenta de que llevaba puesto un camisón de tirantes que dejaba al descubierto gran parte de su pecho.
Bueno, se sintió un poco avergonzada... Era cierto que no debía presentarse así ante Samuel...
—Voy