—Lorenzo y su hermano han estado en una situación intensa últimamente. Si yo vuelvo a darle problemas, seguro que no me perdonará y terminará conmigo. Pero yo quiero estar con él, no quiero dejarlo —les dijo Celeste.
Al escuchar estas palabras, Marina mostró cierta sorpresa, pero sobre todo con desdén.
—¿Y qué pasó entre tú y Nadia? —habló Héctor.
Sus ojos destilaban una mirada severa y escrutadora.
Aunque era la primera vez que veía a Celeste, ella se había atrevido a llamar a la policía para