Celeste iba caminando por la calle de regreso a la casa de Lorenzo, y los recuerdos del pasado con Jacob resurgían en su mente como una película—
Juntos fueron a la biblioteca, volaron en globo, cuando ella se enfermó y tenía fiebre, él la llevó al hospital…
Habían tenido tantos recuerdos que formaban como una esponja empapada que le bloqueó pesadamente en su pecho, dejándola sin aliento.
¡Bum!
De pronto, se escuchó una explosión violenta.
La tierra comenzó a temblar, la gente en la calle grita