La noche cayó sobre la ciudad y Layla me miró con una sonrisa traviesa. "Ale, vamos a un lugar", dijo, sus ojos brillando con emoción.
"¿A dónde?" pregunté, curiosa.
Layla se acercó a mí y me susurró al oído. "Al Night club, hace mucho que no vamos a disfrutar allí. Quiero ir, vamos a desestresarnos".
Me reí y la miré, sintiendo un poco de emoción. "¿Estás segura?" pregunté, levantando una ceja.
Layla asintió con la cabeza, su sonrisa cada vez más grande. "Sí, estoy