Mundo ficciónIniciar sesión( Alexandra)
Han pasado dos semanas, pero el tiempo se siente como un bucle estancado. Mi madre y yo flotamos en una inercia compartida, intentando sobrevivir a un silencio que antes no existía. Layla se ha convertido en mi sombra; es el ancla que impide que me lleve la corriente. De Rodrigo no hay rastro, tal como se lo pedí. Me desgarra su ausencia, pero el vacío de mi padre arde más. Es una ironía cruel: siento que lo perdí a él por intentar aferrarme a un amor que ahora también






