Devanie había luchado y se odió por ser tan débil frente a ese macho cuando ella sabía lo letal que podía ser, su padre la había enseñado, entonces ¿Por qué no podía defenderse de ese macho? ¿Por qué se sentía tan inútil?
Él la empujó hasta otra habitación y Devanie notó que en ese lugar todo parecía tan tétrico.
No había ventanas, fue lo segundo que notó cuando él la soltó al fin cerrando la puerta detrás de él sin quitarle los ojos de encima.
—No volverás a escapar, no otra vez. Más te vale q