Devanie se despertó sintiendo una opresión en el pecho.
Miró hacia la tienda de campaña de su madre pero ella no estaba allí, luego desvió la mirada hasta donde debería estar su padre pero tampoco lo encontró.
Hubiera sonreído, de no ser porque se sentía sin aliento.
Se quitó la frazada que cubría su cuerpo y se levantó alejándose de todos en medio de la oscura noche.
—¿Quién te dijo que podrías apartarte de los demás, mocosa?
La irritante voz detrás de ella provocó que se sobresaltara, sin em