—Entendí perfectamente, no necesito que te justifiques —gruñó ella intentando nuevamente apartarse de su cuerpo.
—Aisha, no…
El sonido de pasos acercándose hizo que se quedara callado por un momento y ambos vieron cuando Kian y Dana los miraron desde la orilla.
Aisha se sintió incómoda, atrapada y enseguida se liberó ante la distracción de Kieran.
—Lo siento chicos, queríamos saber si estaban bien —habló Dana incómoda.
Aunque Aisha sabía que no habían ido por ella precisamente. Había resultados