—¿Qué está pasando? —susurró con un hilo de voz Alison.
—¡Quédate aquí!
Kieran se movió hasta la puerta con rapidez. Algo le decía que debía salir, aquello era importante pero por alguna razón quería mantener protegida a la chica.
—¡¿A dónde vas?! ¡Se supone que estás encadenado, si alguien sabe sobre esto me matarán!
Alison detiene al chico tomándolo del brazo y Kieran se gira. Sus miradas se encuentran y ella no puede evitar sentir que un escalofríos recorre su espina dorsal, enseguida deja d