El Alfa la miró con inquietud. Jamás había tenido miedo en el campo de batalla, pero nunca había estado en alguno en el que su hija estuviera.
—Devanie, no…
—Lo mataré, no te preocupes.
Kian había visto cómo ella se había sorprendido al matarlo. No quería ver a su pequeña pasar por ello otra vez así que estaba indeciso.
—Kian, por favor. Puedo hacerlo, esto es por mi hermano. Lo haré, estoy segura que él ha pasado cosas peores.
El Alfa dejó salir un suspiro antes de asentir. De reojo vio como u