Aún yaciendo entre sus brazos Dana le explicó todos los acontecimientos de los últimos días. Empezando por la verdad de la sacerdotisa.
El que ella misma pudiera ver premoniciones y ahora pudiera controlarlas al tocar a las personas los había ayudado a la perfección.
—No tenía ni idea de que era ella —Habló Kian.
—¿Te molesta? —le preguntó Dana acariciando su pecho.
—Me molesta que se haya interpuesto entre nosotros pero esa hembra no puede importarme menos.
Él alzó su mano llevándola a su boc