Mundo ficciónIniciar sesiónAntonio
La escalera de caracol parece interminable, serpenteando por el corazón de la torre como una serpiente. Cada paso envía pulsos de magia maligna a través de mis botas; las paredes de cristal respiran al ritmo de algo antiguo y cruel. Elian avanza delante de mí con esa gracia sobrenatural de las hadas, sin apenas hacer ruido.
A través del vínculo, la siento. Débil. Tan débil que me aterra. Pero ahí está. Sigue ahí.
Espera, pienso desesperadamente, empujando el pensamiento a través de cualquier barrera que esta torre haya erigido. Ya voy.
Llegamos a un rellano y Elian leva







