ZELLA
Atacan al unísono.
Seis lobos de mi antigua manada se abalanzan sobre mí mientras los asesinos Fae se dispersan, cortando las rutas de escape. El Alfa Marcus se queda atrás, observando con ese brillo sádico en los ojos.
El primer lobo se lanza hacia mi garganta.
Lo esquivo usando las técnicas que Elian me enseñó: no se trata de responder con fuerza, sino de usar la velocidad y los ángulos. Mis dientes se cierran sobre su pata delantera y tiro, aprovechando su propio impulso para desequili