Mundo ficciónIniciar sesiónMi loba se eriza, no precisamente de miedo, sino de cautela. Me enderezo, irguiéndome todo lo que puedo: un mecanismo de defensa lamentable contra un Alfa, pero instintivo al fin y al cabo.
—Disculpa —dice mientras se acerca, su voz amigable pero con esa nota subyacente de autoridad que todos los Alfas parecen poseer.
—¿Puedo ayudarte? &md







