Un año después, el salón principal del clan bullía con risas y el aroma dulce de pastel de cumpleaños. Alyssa con su vestidito rosa y una corona de flores en su cabecita pelinegra que Astrid había hecho para ella, era el centro de atención. Iba de brazo en brazo con una sonrisa amplia en su rostro que lograba derretir a todos.
Alexia estaba de pie junto a la mesa de regalos, observando a su bebé con una sonrisa serena. Su magia había crecido en ese año, ya no era una bruja inexperta, pero aú