Alyssa dormía tranquila en brazos de Alexia, ninguno de los dos podía separarse por demasiado tiempo de su cachorra. Nicholas caminaba a su lado con la mano apoyada en la espalda de ella.
Al llegar a la puerta, Nicholas tocó con los nudillos.
—¿Podemos pasar? —preguntó con voz suave.
—Adelante —respondió Rakish desde dentro.
La puerta apenas se abrió cuando dos pequeñas sombras se lanzaron hacia ellos.
—¡Es ella! ¡Es la bebé! —gritó Astrid deteniéndose de golpe al llegar al lado de Al