A pesar de que habíamos quedado en hablar no lo habíamos hecho de inmediato pues nos adentramos al bosque para volver a su manada mientras que la incertidumbre rondaba mi cabeza. Me pregunté si en algún descuido de su parte debía escapar de él, aunque recordé que era sencillamente inútil.
Nicholas no dudaría en detenerme.
—¿Por qué me mentiste? —le pregunté una vez que estuvimos solos en el interior de su casa.
De reojo observo como se tensa visiblemente, él quiere tocarme pero doy un pa