—Supongo que ese es tu nombre real.
Él dio un paso en mi dirección mientras que yo di uno hacia atrás.
Los ojos de Nicholas están fijos sobre mi rostro, probablemente quiera meterse en mi cabeza y me enfurezco por ello sabiendo que muchos lobos tienen esa capacidad.
—¡No te atrevas a leer mis pensamientos!
—No es lo que intento hacer. ¿Quién te habló sobre ese nombre? ¿Fue el bastardo que vi tocándote? ¿Quién demonios es él? —gruñó Nicholas sumamente furioso.
—¡No tienes derecho a