Allí estaba su hermano mayor, Damien entrenando y a lo lejos, apoyado contra la pared con los brazos cruzados, estaba Valerian. El lobo que algún día sería el Beta de Damien cuando este tomara el lugar de Julián como Alfa. Alto, hombros anchos, cabello negro corto y ojos grises que siempre parecían ver demasiado.
Ella siempre había sentido demasiado por él. Una atracción callada, constante, que nunca había nombrado en voz alta porque no era el momento. Porque la guerra era primero.
Una mir