Mundo ficciónIniciar sesiónNikolai I, conocido como Nicholas Breisacher, el primer descendiente de la luna y además el primer lobo en existir. Ha estado deambulando solo por su eternidad desde el momento que la mujer que creyó ser su amada lo traicionó. Cerró su corazón y solo se permitió experimentar deseo carnal. Hasta que la mejor amiga de Chloe, su nieta, aparece reclamando silenciosamente toda su atención, mostrándole lo que creía imposible. Él la vio, ahora es suya. Pero ¿Ella querrá estar a su lado siendo una humana inocente en un mundo de lobos?
Leer másNicholas trató infinidad de veces de hablar conmigo pero todas las ignoré. Le pedí que me dejara en paz y respetó mi decisión. Me había dado el espacio que le pedí. Luego terminé "durmiendo" sola, aunque lo cierto es que yo no quería que se fuera. Odio esta necesidad que siendo por él. La noche pasa lentamente como un castigo hasta que el sol salió brillante indicándonos que teníamos que separarnos definitivamente. El simple pensamiento provoca un dolor agudo en mi pecho que trato de ignorar aunque no es sencillo. —Estoy lista para volver —es todo lo que digo cuando llego a la sala. Siento su mirada sobre mí, aunque no estoy mirándolo. —Entonces vamos. Empezamos a caminar en un silencio ensordecedor lleno de incomodidad. Puedo sentir su presencia llamándome con tanta fuerza que me incomoda un poco y tengo que poner todo de mí para no posar mis ojos sobre él. —Alexia, lo de anoche... —Mira Nicholas, yo sé que solo fue un polvo, solo sexo. No tienes na
Yo estaba ahora tan desnuda como él porque no me había puesto bragas después de ducharme y ahora él podía verlo. Estaba también devorándome con su mirada. No aguantaba más la lejaría de su cuerpo así que decidí tentarlo. Introduje mi mano entre mis piernas hasta que mis dedos rozaron mi clítoris sin perderme detalle de cada gesto de él. Nicholas es perfecto. Mis dedos se colaron en mi interior dejando salir un gemido para que él pudiera escucharlo. La tensión en su cuerpo me hizo saber lo que había hecho con él. Estuve a punto de dejar escapar una risita victoriosa cuando lo vi venir a mí. Sin embargo, cuando tomó mis piernas tirando de mi cuerpo hasta el borde de la cama y se dejó caer de rodillas frente a mí, cualquier tipo de diversión desapareció. Dejando el más crudo y perfecto deseo carcomiéndome. —Eres una bruja tentadora, amor. Sus manos no se retiraron de mis muslos, contrario a eso se anclaron firmemente abriéndolos un poco más para él antes de que su len
Esto era todo lo que había necesitado. Se sentía como en casa. Como si no fuera la primera vez que lo besaba, extrañamente familiar pero al mismo tiempo era increíble. Mis manos se dirigieron enseguida alrededor de su cuello tirando de él para profundizarlo con más intensidad, acto seguido Nicholas gruñó de manera tan masculina que me encantó. Su lengua penetró mis labios sin permiso elevando esto de nivel, tomándome con posesividad y un anhelo salvaje, casi desesperado, como si quisiera fundirse en mí hasta estar saciados uno del otro. Mis caderas comenzaron a moverse en torno a su endurecido miembro mientras que él ahogaba un gemido en mi boca. Sus manos se clavaron en mi cintura intentando detenerme aunque podía sentirlo contra mí. Él tiró de mi labio inferior con sus dientes de manera sensual antes de separarse, los dos teníamos la respiración acelerada mientras que nuestros ojos se encontraban, estábamos separados a solo centímetros de distancia. Nicholas parecía
Todavía temblorosa me fui a la habitación notando lo excitada que estaba. Si él no fuera el tío de Chloe estoy segura que yo me le hubiera lanzado encima. Lo deseaba con una fuerza que no era propia de mí. Que necesitaba ser consumida con urgencia. Bajé la mirada hasta mis pechos notando los pezones y no necesitaba ver entre mis piernas para saber lo húmeda que estaba. —Necesito un baño, otra vez. Acto seguido me dirigí a este desnudándome, el agua me ayudó, aunque aún ardía ese fuego dentro de mí que intenté extinguir. Después de que me sequé y me coloqué una nueva camisa de Nicholas fue que noté algo. —Aquí no hay más habitaciones —susurré para mí recordando el recorrido de la pequeña casa. Entonces, ¿Dónde va a dormir él? Le eché un vistazo a la cama grande en la habitación y un cosquilleo conocido recorrió mi vientre bajo. —Maldita sea, para ya —me reprendí a mí misma antes de salir de la habitación. Busqué a Nicholas con la mirada antes de encontrarlo pens
Último capítulo